Al fin y al cabo la entrada anterior no ha servido de mucho, no por el comentario que me encantó, sino porque no voy a hablar de ningún tema de los de antes, soy así un poquito bipolar y con retraso de ideas buenas.
La verdad, hacía mucho tiempo que no me sentía como me he sentido hoy, hacía demasiado que no me sentía tan guapa, que no me veía "sexy". Hacía mucho tiempo, demasiado. Me setía bien, sí, pero no como hoy, no como esta noche. Y no por nada especial, no ha ocurrido nada, solo una noche más de cine con los padres (sí, no hay mucha más gente con quien ir, o al menos que lo propongan). Una noche de hamburguesa con extra de ketchup para pringarme bien y sin embargo... Me he sentido fantásticamente bien conmigo misma, creo que eso está bien, y creo que sentirme así hace que el resto me vea mejor. Creo.
Hoy he ido de atrevida, sin vergüenza alguna (¿para qué sirve tener vergüenza al fin y al cabo?), con mi vestidito negro que tanto me gusta pero que casi no me he puesto por dicha vergüenza (se podría decir que demasiado escote), pero no, hoy nada de eso, hoy nada de vergüenza, hoy buen escote y colgante grande y nada más. Quien quiera que mire y quien no pues peor para él, creo que he crecido un poco más desde el verano pasado. Y también he pensado en gente que de pronto podría haber entrado por la puerta mientras que comprábamos las entradas para que me viera y se le quitaran todas las dudas de golpe.
Sí, gente. No, no digo él, porque en realidad no se bien quien es él... Sí a "él" le quiero, le amo... Pero en entrar... ¿qué habría hecho? Apuesto a que nada de nada, en todo caso se le habría caido la baba un poco y habría desviado la mirada (no me ve no existo). Y si hubiese entrado "él", sí ese al que no quiero pero que pienso en él constantemente, ese que no me quiere pero siempre viene a verme aunque sea él solo... Él seguro que se hacercaba a saludarme, seguro, dudo que me dijera algo de que iba muy guapa o cualquier otra cosa pero al menos me habría saludado dandome dos besos... ¿y qué más? No lo se... a lo mejor venía a la misma película y terminaba por sentarme con él (hoy era no numerado) y se bien que habría ocurrido. ¿Y si hubiese sido el tercer "él"? Seguramente habría ido yo a saludarme y se bien como terminaríamos, aun teniendo a mis padres allí, lo se bien. ¿Y cuantos "él"s me quedan? No lo se, creo que no muchos, uno que se que no habría pasado nada, simplemente saludos alguna broma rápida y cada uno por su lado. "Él", el simple, dos besos y marchando... Nada más, nada que le importe a él. Y puede que un último él que lo saludaría, sí, con simple cortesía y al más minimo intento de entablar una conversación amistosa le habría roto la cara, o almenos se la desfiguraría (aun más si se puede, soy un poco cruel en esto) a base de palabras.
Creo que al final me he desviado del tema en cuestión pero en fin... Me ire a filosofear un rato con el word, el bloc de notas o el office... No lo he decidido aun y puede que otro día siga filosofeando sobre la primavera...
La idea inicial: hoy me sentía guapa, me sentía sexy, y más cuando un grupito de cinco chicos (de unos veinti-pocos se han quedado mirandome mientras caminaba hacia la mesa para cenar...) y la vergüenza aflora al publica este texto... la verdad que la prefiero aquí y no en la calle.
Bueno, ¡qué daño le puedes hacer al mundo si un día te pones minifalda! Yo también adoro esos días en lo que todo parece cambiar, sin ton ni son. Los días en los que, como no, sigues buscándole, pero no con esa ansiedad ferviente... Y si, yo también le desfiguraría la cara a uno de esos "él"s, mientras sonrío a otro de ellos desde lo lejos y saludo al que se acerca a darme dos besos.
ResponderSuprimirUn saludo!!
Hola, aunque me he perdido un poco con tantos "él", me ha gustado la idea principal de tu entrada. Cuando tú misma te crees lo que eres, los demás también lo perciben y se lo creen. Y es en esos días cuando te sientes más guapa, más sexy, más... todo. Créetelo todos los días.
ResponderSuprimirY en cuanto a lo de los "él"... a ver si te sigo un poco más de tiempo y me voy aclarando.
Un beso de una nueva seguidora!
Rebeca