jueves, 23 de diciembre de 2010

Soy una quejica. Prometo dejar de serlo, pero no pongo fecha de inicio

Se que debo sacarlo todo de dentro… sería una forma de liberar mi mente, ¿no? una forma de espiar las penas o algo así, una forma de liberar lo que me pesa por dentro… Pero no puedo, no se como hacerlo… hay cosas que querría escribir o decir… pero no puedo, no se por qué pero mi mente me bloquea… Me duele, duele que tu propia mente piense que no lo vas a soportar, duele que tu propia mente bloquee el pensar para que no te sientas mal o al menos no peor de lo que ya te sientes… ¿Es posible que tu propia mente te bloquee el pensar, el poder sacar las cosas afuera? Si no lo es… buscadme un loquero porque la mía lo hace y llevamos en disputa unos meses… y aun sigue así. Solo dos veces ha bajado la guardia y realmente no he llegado a expresar demasiado. Pero resulta cruel estar delante de una hoja en blanco mirándola y de golpe empezar a escribir como loca sin ver las palabras que escribo por las lagrimas, escribir entre sollozos… eso no debería estar permitido, pero más cruel resulta parar de golpe a media frase sin saber como continuarla porque tu mente ha vuelto a construir la barrera que lo guarda todo, y de golpe dejar de llorar porque sabes que tienes ganas, las notas en tu interior, sientes incluso las lágrimas pero esas ganas que sientes se han quedado detrás de la barrera que de nuevo se ha vuelto indestructible y tampoco puedes llorar. ¿Realmente mi mente es cruel conmigo o intenta protegerme? Si es lo que intenta, protegerme, me gustaría hablar con ella cara a cara y decirle que no me hace falta, que no abandonaré nada, no me derrumbaré y si lo hago me levantaré, me levantaré porque es lo que quiero, y quiero poder liberarme de todo esto y seguir mi vida, y vivirla, y volver a ser feliz, ¿sabéis lo que es ser feliz? realmente creo que yo solo lo he estado en total… cuatro meses si llegan durante más de cinco años… puede que bastante más que estos cinco años… Pero ¿y qué? lo he superado, ¿no? La verdad es que en teoría tenía muchas cosas superadas… y han resultado ser ensayos clínicos y no el resultado real… Solo se quejarme, ¿verdad? Me he vuelto una quejica… Cambiaré, prometo que cambiaré, prometo que llegará un día que pase lo que pase solo me fijaré en su lado bueno sin dejar de darme cuenta del malo, pero centrándome en el bueno… Sería una buena forma de empezar a ser feliz… ¿No creéis?

lunes, 6 de diciembre de 2010

No es nada justo

no lo es para nada que tu te sepas todos los capítulos y yo me quedara a mitad sin saber que hacer, sin saber que pensar, sin saber que sentías tú. Aun no lo sé. Ni que sentías ni que sientes ahora. No lo se. Y no es justo que yo me vuelva a sentir como me siento, no es justo que sienta que no valgo nada, no es justo que piense que toda la culpa fue mía, que algo hice, que fue algo mío lo que lo jodió todo. No es nada justo que me hagas esto. Tampoco lo es que tú mismo me dijeras que no querías que cambiara nada, y tú lo has cambiado todo, lo has puesto patas arriba, y como no, a mi también. Y duele, joder, duele más de lo que yo debería soportar, pero sigo aquí, y sigo intentándolo todo, y sigo andando hacia delante, más torpe que de costumbre, pero aquí estoy y ni siquiera yo se como coño estoy en pie, sentimentalmente hablando.

No tenías derecho, sigues sin tenerlo. Y el por qué, no se donde está… El por qué de todo… ¿donde lo has dejado? quiero que me lo des, quiero saber el por qué, lo quiero, lo necesito. Necesito saber un por qué de todo esto, necesito un por qué de todo el dolor, necesito algo que lo justifique… Por favor…

 

No imaginas cuanto te quiero… No lo puedes imaginar y eres un puto gilipollas que no sabe volverme hablar… Un gilipollas que cuando me habla me hace creer que me quiere, que siente algo por mi. Y no, joder, no, no, no. No lo quiero creer, necesito una razón para todo, y no está y nadie sabe donde está y tú no me la quieres dar… solo una pregunta, ¿puedes llegar a imaginarte como me siento?